Fueron tan útiles hace 15 o 20 años atrás, y hoy son solo fantasmas del pasado.En Mérida como en todas las ciudades del país, abundan estos teléfonos públicos que nadie toma en cuenta ya.

Están todos desmantelados, son poquísimos los que aún conservan las bocinas, y hoy en día están completamente en desuso, además de que estoy seguro que ninguno en el país sirve o tiene línea.

La gente ni los toca, porque acumulan sucio y polvo de años, y todos sirvieron como pizarra para esas pintas raras que antes hacían los muchachos y que nadie entiende, pero que hoy en día ni se atreven a hacer por lo costoso que resulta un spray de pintura.

Hace añísimos, cuando nuestras monedas valían de verdad, estos teléfonos eran monederos, pero luego pasaron a ser de tarjetas, hasta que ya ni fabricar las tarjetas era rentable para la Cantv.

Con el auge de los celulares, y los que antes vendían llamadas en las esquinas, estos teléfonos públicos dejaron de usarse y poco a poco fueron convirtiéndose en chatarras. Ricardo Cabrera.