En su reciente visita a El Vigía, el presidente de la Corporación de Salud (Corposalud), Rubén Gallo, ofreció detalles del plan de vacunación contra la COVID-19, a propósito de la llegada a la entidad merideña de más de 55.000 vacunas Sinopharm, afirmando que son insuficientes, pues lo que se quiere es alcanzar la meta de 70 a 80 % de la población merideña vacunada.

El funcionario detalló que son aproximadamente 700.000 vacunas las que se necesitan, por lo que el número sigue siendo escaso y, a su juicio, la vacuna no es la panacea definitiva de la COVID-19, pues este virus vino a quedarse y, por ello, recomienda a los merideños seguir protegiéndose.

“Ya en el estado Mérida se nos están presentando complicaciones por el exceso de tratamiento de esteroides de inmunosupresión, como es el caso de la llegada de la mucormicosis, que es el hongo negro, y lo tenemos en el Instituto Autónomo Hospital Universitario de los Andes; sin embargo, esta paciente de 57 años ha evolucionado satisfactoriamente, ya se le han hecho dos limpiezas quirúrgicas, y esperamos que vaya progresando favorablemente”, señaló Rubén Gallo.

Asimismo, subrayó la poca presencia de las pruebas PCR en la entidad merideña, razón por la cual las solicitan de manera constante, pues al no tener las pruebas es imposible tener resultados inmediatos para confirmar el virus.

“Hacemos el llamado al Ministerio del Poder Popular para la Salud, Mérida no puede ser el último estado en la dotación, todo lo contrario, si aquí estamos trabajando mancomunadamente Gobierno nacional, Corposalud y Barrio Adentro, solicitamos el número suficiente de PCR para cubrir las necesidades de la población merideña”, expresó.

Finalmente, el titular de salud regional acotó que aún queda personal médico por vacunarse, por lo que continuarán con el plan, ya que hay aproximadamente entre 1.500 y 1.800 personas que faltan por la vacuna, “pues en un principio hubo resistencia a inmunizarse”, dijo. /Adela Lozada