Ante la compleja situación humanitaria que vive el país y el incremento en los casos confirmados de contagios y muertes por la COVID-19 en la segunda ola que se presenta de la enfermedad, es urgente que el gobierno agilice los trámites para que lleguen las vacunas; pero, además, que la aplicación de la misma esté sustentada en un Plan de Vacunación ajustado a las medidas internacionales.

El Plan de Vacunación no puede aplicarse a discreción; por el contrario, debe hacerse dando prioridad a las personas con exposición al riesgo, mayores de 65 años con comorbilidad o que cursen otras patologías como diabetes, hipertensión, inmunosuprimidos, problemas del tracto respiratorio, problemas cardiovasculares, trasplantados, entre otros.

Así lo exigió el coordinador de Salud de la Dirección Ejecutiva Regional (DER) de Un Nuevo Tiempo (UNT) en Mérida, el doctor Rómulo Bastidas, ante el retraso del ingreso de las vacunas al país y el crecimiento de la curva de manera sostenida de la segunda ola de la enfermedad, hecho que es público y notorio de acuerdo a las cifras ofrecidas por las autoridades nacionales.

El dirigente de Un Nuevo Tiempo y experto en Salud Pública, lamentó que el Plan de Vacunación que se inició en el país el pasado mes de marzo se esté ejecutando con tanta lentitud, ya que de acuerdo con la información aportada por expertos de la Federación Médica Venezolana y la Academia Nacional de Medicina, apenas se ha alcanzado el uno por ciento de la población a vacunar. ¿Si se sigue a ese ritmo, imagínense cuánto tardaremos en Venezuela para llegar a alcanzar la inmunidad de rebaño, que es el 70 por ciento de la población a vacunar?, se preguntó Bastidas a la vez que cuestionó que sería un tiempo demasiado largo y lo que se necesita es acortar los lapsos de ejecución de dicho plan para que la vacuna haga su efecto y terminar así el cese de la transmisión activa, sabiendo que la COVID-19 vino para quedarse y de una pandemia se transformó en una endemia.

Ante esta realidad, el doctor Bastidas insistió en que todos, principalmente las autoridades competentes, deben hacer un esfuerzo exhaustivo en promover las medidas básicas de prevención y control, conocidas por la mayoría de los venezolanos, someternos a ellas de manera seria y responsable, “porque la Covid no se combate con miedo ni con angustia, se combate con responsabilidad, haciendo lo que hay que hacer”, sentenció.

Recordó el salubrista y dirigente de UNT, Rómulo Bastidas, que la importancia de vacunar a la población radica en el efecto beneficioso que desde el punto de vista de la prevención y el control de la enfermedad tiene, que es evitar que las personas – especialmente aquellas con comorbilidad – puedan tener una Covid grave o crítica.

“Tenemos muchísimas menos posibilidades de enfermarnos de gravedad y, en consecuencia, afortunadamente no morir, esa es la urgencia con las vacunas; desde ese punto de vista, el gobierno debe organizarse de la mejor manera para brindarle esa seguridad a los ciudadanos, porque nosotros no producimos vacunas en Venezuela, entonces tenemos que establecer nexos internacionales para que las vacunas lleguen, pagar a tiempo y establecer un plan que permita preservar la vacuna, protegerla y quitarle ese matiz que pudiera haber de carácter político-ideológico”, dijo.

La salud es un derecho universal, un derecho humano fundamental que debe tener como característica la universalidad, que es simple y llanamente poder vacunarse sin discriminación de ninguna naturaleza, ni de sexo, ni de raza, religión o condición económica, dijo Bastidas para culminar. Prensa UNT Mérida