Por:Alex Vallenilla…

Las condiciones que había años atrás, con la devaluación del bolívar, cambiaron para el gobierno y para las empresas.

La subida del dólar tiene efectos nocivos en la economía de los trabajadores públicos, dependientes del Estado. Por sus salarios limitados al bolívar, y ello tiene efectos políticos. Los memes en las redes sociales abundaron, como un síntoma del malestar general.

Pero esta vez no se vio una reacción de parte del gobierno, debido a la subida de más de 35% de la divisa, tras el pago de beneficios laborales del sector público. Anteriormente, el gobierno era golpeado en lo político y en lo económico, cuando el bolívar perdía valor.

En el contexto actual, tras reformas económicas, el mismo gobierno saca provecho de la devaluación. La pérdida del valor del bolívar, se usa, desde factores opositores, como bandera política en el marco de la confrontación conocida. Sin embargo, promover la subida del dólar, aunque le signifique costos políticos, ahora trae beneficios económicos para el gobierno.

Otro modelo

En medio de la inestabilidad presentada la semana pasada, muchos comerciantes advirtieron que solamente harían ventas en moneda extranjera. La razón es que la ley impone, que el precio del dólar que deben usar como referencia, es el que publica el Banco Central de Venezuela (BCV).

El cual se quedó rezagado ante el alza que marcaba el precio del dólar paralelo. Esto ahora no le parece mal al gobierno, porque desde hace tiempo y previendo estas situaciones, implementó un impuesto a las ventas hechas con divisas extranjeras y criptomonedas.

Lo anterior quiere decir, que el comercio puede operar con divisas y eso ya no es problema. Pero debe apegarse a la normativa tributaria del SENIAT. Significa que el gobierno, tendría un ingreso adicional al IVA, con el llamado IGTF.

Si el bolívar se devalúa y el comercio y consumidores pactan sus negocios con divisas, la actividad no es ilegal, pero es pechada. Así que no se harán esperar las fiscalizaciones.

En lo político, la narrativa de la devaluación, si bien tiene en principio efectos negativos en lo político, en lo económico, ahora fortalece al gobierno. Y se dice, en principio, porque al recaudar más, el gobierno podría dar respuestas en lo político, al tener más recursos. Esto último es teórico.

Una salida

Hay una válvula de escape, porque en el contexto actual, en que el sector privado no puede sucumbir, tiene una salida. Y esta parte resulta interesante por el rumbo que puede tomar esto. El empresario debe apegarse al precio del dólar de referencia, de las mesas de cambio de los bancos y que publica el BCV.

Pero no está limitado en que sus precios en divisas sean fijos o variables. Se puede entender en principio como que, pueden aumentar en dólares los rubros que venden. Pero esto, al mismo tiempo, podría traer a la larga ciertos beneficios.

Los comerciantes más hábiles y que sean más eficientes en la gestión de sus costos, tienen esta brecha para competir. Una alta competencia, en el largo plazo, debería traer más beneficios.

Hay que tomar en cuenta, también, que en los momentos de relativa estabilidad y que para muchos el primer semestre lo fue, tales condiciones son favorables. Bien por el gobierno, bien por el sector privado, pero todavía faltan políticas para el bienestar del ciudadano de a pie. Hay recesión, y aunque la CEPAL estime crecimiento en Venezuela, la economía sigue deprimida.

Las reglas del juego están servidas para que los más arriesgados y eficientes, sobrevivan.

Los trabajadores y sus salarios

Así como el gobierno venezolano envía petróleo a China, a Rosneft, a ENI, Repsol y Chevron, para pagar deudas, podría hacer con los trabajadores públicos. A través de una empresa que no sea propiedad del gobierno, sino de los trabajadores, creada con el objetivo de subsanar deudas y con asignaciones de barriles de petróleo. Con capacidad de hacer comercio con ese petróleo a cambio de efectivo.

Los fondos recibidos no tendrían limitaciones, porque esa empresa, al no ser del gobierno, no estaría sancionada por EEUU. La misma tendría la facultad de saldar beneficios del sector público, con sus debidas revisiones y auditorías.

La Gráfica: La crisis del bolívar

En lo que va de año 2022, el dólar en Venezuela subió 68,66%. Después de una fuerte emisión de bolívares para pagar beneficios laborales, la moneda estadounidense se disparó al alza.

El gobierno venezolano se encuentra limitado de recursos para honrar los compromisos, de la nómina pública más grande de Latinoamérica, estimada en 5,5 millones de trabajadores, según la ONAPRE.

Nos leemos la próxima semana.*Puedes comunicarte a esta columna por: *puntoyapartemerida@gmail.com