La Fundación Programa Andes Tropicales (PAT) en el marco del proyecto Andes Sur, gestiona desde el pasado 03 de junio la certificación de la papa negra carrizalera identificada en las parcelas de una familia de los Pueblos del Sur merideños durante el trabajo de campo, quienes mantienen su cultivo de modo silvestre porque sirve de alimento sin haber sido sometida al trato agrícola usual de suplementos sintéticos para su desarrollo, y entre las características más evidentes es su tamaño reducido de color morado, ramas negras y tubérculos con un anillo concéntrico interno.

Señalan que la certificación de esta papa es hecha ante el banco de germoplasma de la Asociación de Productores Integrales del Páramo (PROINPA) ubicados en el paramo de Gavidia cerca de Mucuchies, institución de referencia en la red de productores e investigadores que producen semillas nacionales, los cuales rescatan la composición genética de diferentes rubros y especies, así para recuperar los atributos organolépticos de está papa se encargan de depurarle plagas y enfermedades que eleven posteriormente su productividad, valor económico y amplíen la diversidad agrícola.

También resaltan que el proyecto cofinanciado por el Programa de Pequeñas Donaciones PPD Venezuela del Fondo Mundial para la Naturaleza (FMAM) del PNUD, viene desarrollándose cabalmente en esta región de Mérida con una decena de microparcelas en aldeas y localidades surmerideñas donde se ha concretado la reintroducción y redistribución de rubros nativos, ahora se encuentran culminando su segunda fase sorteando todo tipo de dificultades gracias al apoyo y participación activa de las comunidades.

Describen entre las singularidades de Andes Sur es plantear una fusión entre la economía cultural y agroproductiva, insertando así acciones sostenibles con elevada equidad de género y respeto a la diversidad de pensamiento, es decir, el turismo rural comunitario se une a la agricultura regenerativa con el propósito de apoyar acciones mitigantes del cambio climático e intercambiar valores a favor del beneficio económico de estas familias ubicadas en escenarios con elevado potencial natural, paisajístico y cultural.

Otras acciones llevadas a cabo en relación de la certificación de la papa es la recuperación de la etnogastronomía surandina y el asesoramiento brindado a operadores turísticos así como a productores agrícolas sobre el cambio climático y la prioritaria necesidad de mitigarlo con la adopción de acciones sostenibles dentro de los modelos de producción agrícola y turística, porque en los Pueblos del Sur existen áreas protegidas vitales para la producción de servicios ecosistémicos o básicos que hacen posible la calidad de vida en las zonas urbanas de la región.