En los últimos días varios pacientes residentes de la Unidad de Larga Estancia del Hospital Universitario de Los Andes ubicada detrás del ambulatorio Venezuela en la ciudad de Mérida se han contagiado de la variante Ómicron del Covid-19.

La fuente denunció que no se les ha suministrado ningún tipo de tratamiento para combatir la enfermedad. A pesar de hacer hecho los llamados a las autoridades de salud y regionales, hasta ahora no han recibido la atención inmediata oportuna.

Manifiestan los pacientes estar desasistidos, señaló la fuente que ayer miércoles se les realizaron los exámenes correspondientes y varios resultados dieron positivo y no les han garantizado el tratamiento.

Algunos de ellos presentan dolor de garganta, disfonía, dificultad para tragar alimentos, estreñimiento severo.

Señaló además la fuente que no hay personal médico de guardia, solo de enfermería, mientras tanto los mantienen en los cuartos de aislamiento. Reiteraron el llamado a las autoridades sanitarias del estado para que se les brinde la atención inmediata a estos pacientes.

En la ULE aún no cuentan con el agua caliente para el aseo de los pacientes, situación grave porque el agua de tubería es muy fría y debilita aún más su sistema inmunológico. Son pacientes con residencia permanente en la Unidad de Larga Estancia que presentan diferentes patologías clínicas físicas y psicológicas, en estado de abandono, y bajo la responsabilidad del Estado a través del Hospital Universitario de Los Andes, pero que sobreviven con el aporte y la generosidad de fundaciones y asociaciones sin fines de lucro que de manera continúa aportan alimentos, insumos de aseo personal, medicamentos y otros enseres necesarios.

Carecen de implementos de bioseguridad, por lo que el riesgo de contagio es mayor, y sobretodo por las condiciones físicas y debilidad inmunitaria que presentan son blanco fácil para la variante del Covid-19.

Inclusive el propio personal de salud de esta institución ha denunciado que las dotaciones son irregulares no cuentan con tapabocas, guantes, y demás insumos necesarios para las curas, y aseo de los pacientes. Por Jesús Quintero/ La Patilla