La escasez de combustible sigue haciendo daño a los habitantes del estado Mérida, pacientes crónicos denunciaron que no han podido abastecer gasolina para ir hasta los centros de salud a consultas y cumplir con sus tratamientos.

Las filas tanto en estaciones subsidiadas como en dolarizadas son interminables de acuerdo con los ciudadanos, los pacientes crónicos temen ser excluidos de la atención priorizada, ya que hacer colas durante horas deteriora aún más su salud, así lo dijo Ysabel Perdomo.

Cada vez la atención de los pacientes crónicos en las bombas es peor, anteriormente surtían 40 litros a unos 100 de ellos, número que se ha reducido 60 personas, aunque ya tiene varios días excluidos, igualmente, lamentaron que los apagones eléctricos han ido dañando las máquinas de diálisis en Diamerca, según el relato de Deivy Rivas, fallas que perturban a los merideños.

También los pacientes oncológicos sufren para poder asistir a consultas y realizarse las quimioterapias entre otros tratamientos, además de quienes padecen otras enfermedades crónicas, quienes se ven gravemente afectados ante este caótico escenario en el que se convirtió el estado Mérida, por la falta de soluciones oportunas de los entes con competencia, entidad donde los enfermos claman por mejoras.