El 09 de octubre de 2021 la ciudad de Mérida cumplió 463 años de fundada, en medio del deterioro de sus infraestructuras y servicios debido al abandono por parte de sus autoridades.

La ciudad que Mariano Picón Salas denominó como una Universidad con una ciudad por dentro, no es Universidad ni ciudad.La Universidad de Los Andes (ULA) como todas las universidades públicas autónomas ha sido sometida a una política de destrucción por parte del Ejecutivo Nacional.La ciudad culta que era ha visto mermar hasta casi desaparecer, sus ofertas culturales, artísticas y gastronómicas.

Lugares de recreación están abandonados así como las infraestructuras turísticas tan importantes para la economía local.

Servicios públicos como agua, transporte, electricidad y aseo urbano fallan constantemente. Mérida aún espera la reapertura de su aeropuerto, que lamentablemente fue cerrado para dejarlo de uso exclusivo y arbitrario de los jerarcas del regimen de Maduro.

Desconociendo el principio constitucional de soberania popular, Nicolas Maduro impuso un Protector a Merida que arrebató las competencias al Ejecutivo regional y le desembolsa recursos provenientes del presupuesto nacional por mecanismos oficiosos y opacos, recursos que destina a dádivas que distribuye de manera discriminatoria a cambio de “favores y lealtad política”.

El Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad de Los Andes (ODHULA), lamenta el estado de abandono en el que se encuentra la ciudad de Mérida y llama la atención sobre la erosión de los derechos culturales que ello implica, entre otros derechos. ODH ULA