Naibelys Verónica Noel Pérez es una mujer oriunda de Cabudare, estado Lara. Vivía en Santo Domingo, municipio Cardenal Quintero del estado Mérida, donde mantenía una relación de pareja con José Teodoro González Uzcátegui.

Este hombre, que la maltrataba física y psicológicamente, asesinó a golpes a su hijo de apenas 19 meses de nacido como venganza contra ella por decirle que iba a terminar la relación. González era el padrastro del niño.Naibelys Noel acudió a la policía en una oportunidad antes de que su victimario asesinara a su hijo. Lo hizo para denunciarlo por los maltratos que él le propinaba, pero los funcionarios que la atendieron no tomaron su denuncia.

Después no volvió por miedo, porque su agresor la amenazaba constantemente con hacerle daño al niño si ella lo denunciaba o se separaba de él.El infanticidio de su hijo ocurrió el 17 de agosto de 2019.

Naibelys, en lugar de recibir justicia y amparo por parte del Estado, está presa desde el día siguiente acusada por el delito de comisión por omisión en la ejecución del delito de homicidio intencional calificado con alevosía y por motivos innobles, en perjuicio de un niño, previsto en el Código Penal venezolano.

Sin embargo, el informe forense de la autopsia al cuerpo de su hijo y otras experticias hechas por el Ministerio Público no han arrojado ninguna evidencia que la incrimine.Los hechosEl viernes 16 de agosto de 2019, en medio de una fuerte discusión donde José González volvió a agredir física y psicológicamente a Naibelys, ella le dijo que lo iba a dejar, que terminaría la relación.

Estaba cansada del maltrato reiterado

Al día siguiente, el sábado 17 de agosto, González le dijo a Naibelys que fuera a buscar un utensilio de cocina en una casa vecina.

Ella salió de la vivienda que compartían y, poco después, escucha el llanto de su hijo, quien se había quedado con el victimario. Regresa tan rápido como puede a la vivienda, pero González había cerrado con llave la puerta de la habitación donde se encontraba golpeando al niño. Luego salió con él en brazos, que yacía inconsciente. Lo llevó al hospital y le dijo a una enfermera que el niño se había caído. Luego huyó.

A los pocos minutos, cuando Naibelys Noel llegó al hospital para saber de su hijo, la enfermera le informó que el niño había ingresado sin signos vitales. Horas después, una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) llegó Santo Domingo, proveniente de Mérida, la capital del estado. Los funcionarios entrevistaron a Naibelys y a familiares de José González.

Ella contó lo sucedido y las constantes amenazas que el victimario le hacía de causarle daño a su hijo. Los funcionarios la trasladaron a la sede del Cicpc en Mérida y allí la dejaron privada de libertad.

El equipo legal del Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad de Los Andes (ODH-ULA) asumió la defensa de Naibelys Noel el 27 de junio de este 2022.

Su juicio comenzó apenas el 3 de agosto, casi tres años después de ocurridos los hechos. Los diferimientos de audiencias continúan.

Naibelys Noel fue víctima de distintos tipos de violencia por parte de su expareja, quien incluso asesinó a su hijo para hacerle daño.

Víctima revictimizada por el Estado

Naibelys Noel no solo fue víctima de amenazas, violencia física, psicológica, sexual y familiar por parte de su victimario, sino que ha sido revictimizada por el Estado venezolano al ser privada de libertad y acusada por un tribunal. Su rostro fue expuesto por el Cicpc en la información pública sobre el infanticidio que este órgano difundió por redes sociales y medios de comunicación.

Además, es víctima de retardo procesal de su caso, pues lleva casi tres años presa y sus audiencias de juicio han sido diferidas 17 veces. La audiencia preliminar se hizo un año después de su detención, el 16 de septiembre de 2020.El tribunal de juicio no tiene ninguna prueba que demuestre omisión por parte de Naibelys de maltrato contra su hijo.

El mismo infanticida, quien fue detenido días después de haber asesinado al niño, confesó su crimen en la audiencia preliminar de su caso y aseguró que ella era inocente.

El informe forense de la autopsia hecha al cadáver del niño reseña que todas las lesiones que tenía eran recientes, no reiteradas.

Aunado a esto, el Código Orgánico Procesal Penal (Copp) establece en su artículo 270 que la obligación de denunciar un hecho punible no corresponde “al o la cónyuge, a los ascendientes y descendientes consanguíneos, afines o por adopción, hasta el segundo grado, inclusive, del pariente partícipe en los hechos”.

Esta excepción exime del delito de omisión a Naibelys, por su condición de cónyuge del asesino de su hijo.“En la experticia psiquiátrica que le hacen a Naibelys Noel el día 21 de septiembre de 2021, más de un año después de la audiencia preliminar de su caso y dos años después del asesinato de su hijo, se determina que ella es una persona que emocionalmente ha estado afectada.

Que tiene minusvalía psicológica. Que es una persona de fácil dominación porque es una persona muy retraída”, explica el abogado Iván Toro, defensor de la víctima y coordinador del equipo legal del ODH-ULA.Naibelys Noel está recluida en el Centro Penitenciario de la Región Andina (Cepra) desde el primero de mayo de 2021. En este mismo centro de detención está preso su victimario y asesino de su hijo.

En Venezuela las mujeres no están libres de violencia

La Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia establece en su artículo 1 que “tiene por objeto garantizar y promover el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia en el ámbito público y privado, creando condiciones para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra ellas en cualquiera de sus formas y ámbitos, arraigada en la discriminación sistémica contra las mujeres especialmente cuando se encuentran en situación de vulnerabilidad”.

Ese objetivo no se cumple en la práctica. El caso de Naibelys Noel es uno de los tantos donde una mujer víctima de violencia por causa de su género es revictimizada por los órganos policiales y judiciales del Estado.

En Venezuela no existen condiciones para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, quienes muchas veces son también víctimas de violencia vicaria o familiar cuando sus agresores hacen daño a sus hijos o seres queridos para causarles dolor. Prensa ODH ULA.