– No podemos cansarnos de hacer el bien, dijo Monseñor Luis Enrique Rojas, obispo Auxiliar de Mérida en su homilía del Jueves Santo en la Basílica de La Inmaculada Concepción, dónde presidió la Misa qué recuerda la institución del sacerdocio y la eucaristía como sacramento. 

Para no dejar libre los espacios para compartir, aunque por la pandemia no se pudo hacer el rito del lavatorio de los pies que la liturgia pauta para este día, el obispo se hizo acompañar de 12 catequizandos, que representaron los apóstoles en la Última Cena del Señor.

Reconoció el trabajo hermoso que cumplen los sacerdotes en medio de cada comunidad, por ello agradeció fraternalmente el trabajo y el servicio de cada uno, exhortando a cada uno de los fieles, para que acompañen y apoyen a estos servidores.

Como pastor, Monseñor Rojas Ruíz oró por los sacerdotes, y luego repartió a cada uno de los catequizandos, una merienda, que humildemente sirvió a cada uno, también entregó un kit de estudio, para unir en comunión el servicio educativo.

Al finalizar la eucaristía, La Custodia con el Cuerpo del Señor fue llevada al Monumento para su adoración pública, el cual en la Catedral Merideña, presentó la bandera de Ucrania y la de Venezuela, como gesto de fraternidad «que nos lleve a orar por la paz y el bienestar de los niños que sufren la guerra», catequizó finalmente Monseñor Luis Enrique Rojas.  Euro Lobo SSCC / CNP: 12.112