Con la humildad que caracteriza el gentilicio merideño, la tarde de este miércoles Santo, los fieles plenaron La Basílica Menor de La Inmaculada, Catedral de Mérida, para participar en la Eucaristía del día, recordando a Jesús Nazareno, presidida por el Obispo Auxiliar Monseñor Luis Enrique Rojas Ruíz, en un acto litúrgico que pone punto final a la Cuaresma del 2022 y abre el tiempo litúrgico del Triduo Pascual.

El evangelio del día, que narró la venta de Jesús por parte de Judas El Iscariote, fue marco para iniciar la reflexión del prelado local.Destacó la realidad humana de «la traición», cómo eje fundamental de le que toca vivir a cada uno y afirmó que, ello obliga y lleva a cada uno, a abrir el corazón al «Perdón», cómo centro del Amor de Dios.

«Este hecho no detuvo a Jesús, cómo tampoco debe detener a cada uno de los venezolanos», catequizó y llamó a asumir el compromiso de vivir la vida haciendo el bien, «alejándonos de cualquier tentación y perdonando de corazón».

En su reflexión, preguntó a los asistentes cuántos se han vacunado, muchos levantaron la mano, pero al responder al cuestionamiento de cuántos se han confesado, las manos altas fueron menos, por lo que el obispo les invitó a asumir con humildad este sacramento para celebrar en gracia estos días Santos.

Al finalizar la eucaristía, luego de dos años de retiro obligado, la Cofradía del Nazareno montó en hombros la colonial imagen, adornada por orquídeas y flores, y marchó solemne y marcialmente por las calles merideñas, que se llenaron de oraciones en esta Semana Santa andina. Euro Lobo SSCC / CNP 12.112