Este domingo se realizó una vigilia en la catedral de Mérida por la libertad de Steven García, Marller Gonzalez y Walter Mayorga, presos políticos merideños desde el año 2016. Familiares exigieron liberad plena de los detenidos.

Llevan más de 5 años presos acusados de asesinatos cometidos en las protestas de 2014, sin que haya ninguna prueba que los inculpe.

El 26 de enero de 2016 funcionarios de Nicolás Maduro detuvieron arbitrariamente en Caracas a Steven Ricardo García Sanz.

El joven, de 24 años de edad para ese entonces, había sido acusado por Diosdado Cabello de ser el homicida de Gisella Victoria Rubilar Figueroa, una docente chilena residenciada en Mérida que fue asesinada dos años antes. Rubilar murió el 9 de marzo de 2014 a causa de un disparo en la cabeza que recibió el día anterior en la avenida Las Américas de la capital del estado, en el marco de las protestas sociales de ese año.

Steven García, Marller González y Walter Mayorga pasaron sus sextas navidades injustamente presos.

Estos jóvenes fueron detenidos arbitrariamente en 2016, acusados de cometer asesinatos durante las protestas sociales de 2014. En ninguno de estos casos existen evidencias incriminatorias denunció el Observatorio de Derechos Humanos de la ULA.

Además de enfrentar cargos sin pruebas que los inculpen, García, González y Mayorga han sido víctimas de violaciones de su derecho humano a la justicia, debido a la actuación politizada y negligente de las autoridades involucradas, desde jueces y fiscales hasta jefes de cuerpos policiales.

En los tres casos ha habido excesivo retardo procesal, irregularidades judiciales y presentación injustificada de testigos anónimos, además de politización, al ser llamados “casos guarimba” por las propias autoridades de justicia.