Debido a los torrenciales aguaceros de los últimos días más de 40.000 familias se encuentran sin servicio de agua potable, al tiempo que los camiones cisternas con el vital líquido son insuficientes para cubrir la demanda y abastecer a los afectados por las lluvias en la Cuenca del Chama.

Las colas de los vecinos para llenar los tobos de agua se hacen eternas, las horas pasan en las filas mientras las cuadrillas de los organismos competentes trabajan en subsanar la avería.

Según el balance oficial de las autoridades regionales en el estado Mérida, un estimado de más de 40.000 familias se encuentran sin servicio de agua potable debido a la ruptura de tres diques-tomas, a causa del desbordamiento de dos quebradas en la zona del Chama entre en el municipio Libertador de la capital andina.

Entre los daños materiales varias viviendas se vieron afectadas y un vehículo.

Desde la noche del pasado 5 de abril miles de familias se encuentran incomunicadas debido al colapso de las principales vías de comunicación hacia los sectores afectados por los torrenciales aguaceros de las últimas horas provocando el desbordamiento de las quebradas La Fria y Astilleras.

La movilización de maquinaria ha sido dispuesta por los organismos para realizar la remoción de material rocoso que afecta las carreteras y el despeje de las vías.

El dique La Fría, la Planta potabilizadora Enrique Bourgoin, los Tanques Los Corrales y el Rio Albarregas han sido afectados.
Ante las fuertes precipitaciones acaecidas en la entidad, la hidrológica Aguas de Mérida se mantiene alerta en toda la región, ya que los diversos diques tomas de agua potable han sido afectados, dejando así a más de 30 mil familias sin el vital líquido.  

Con respecto a la zona norte del municipio Libertador y el monitoreo de las lluvias, Oswaldo Ferrer manifestó que también se sufrió una importante crecida en el Rio Albarregas y con ello el dique de captación ubicado en Santa Rosa. “Tuvimos una afección durante 4 horas continúas y también hubo una cantidad significativa de lodo, rocas y sedimentos lo que nos condicionó por altísimos parámetros turbios de agua los procesos de potabilización”.

Entretanto, el secretario general de Gobierno regional informó que el colapso del dique-toma se debió a los altos niveles de sedimento y volumen del afluente, razón por la cual equipos y cuadrillas iniciaron los trabajos de limpieza y, en las próximas horas, al bajar el caudal del río, el Ministerio del Poder Popular para Obras Públicas comenzará los trabajos. JQ.