El miércoles en la avenida Guaicaipuro, a la altura del comedor popular, se presentó un caso de maltrato animal donde el dueño de un perro lo maltrataba desde que tenía cuatro meses de edad.

En esta ocasión, el canino se encontraba amarrado a una columna con una cadena corta que no le permitía ni siquiera acostarse y el hombre comenzó a lanzarle arena presuntamente para enterrarlo vivo, según las declaraciones de los vecinos.

Por su parte, los proteccionistas de la fundación “Rescatando Huellas” de la población de Timotes se pronunciaron ante este lamentable suceso y se comunicaron con oficiales de la Policía de Mérida porque el maltrato animal está penado en el artículo 539 del Código Penal de Venezuela.

Sin embargo, el cuerpo de seguridad explicó que la detención del sujeto tuvo que haberse hecho en flagrancia, por ello, quedó en libertad y sin ninguna denuncia en su contra.

En este sentido, gracias al apoyo de la comunidad y a los oficiales de la policía que recurrieron al llamado pudieron salvaguardar al perro de las manos de su agresor.

En estos momentos, el animal se encuentra temporalmente en casa de una vecina y fue puesto en adopción para que alguna familia le brinde el amor, la protección y los cuidados que nunca ha recibido.

Yaneivy Pizzani /Periodista

Fotografía: Yeslany Acosta.

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