“Impedir o entorpecer la labor de ayuda humanitaria para las víctimas que ha dejado la tragedia del Valle del Mocotíes es una acción inhumana, si bien se deben cumplir procedimientos, pretender obligar a la gente a dejar sus donativos en un lugar que no consideran seguro es un abuso”.

Así se expresó el secretario de Organización del partido un Nuevo Tiempo (UNT) Mérida, Luis Millán, sobre el impase ocurrido la tarde del domingo en la población de Tovar con el Obispo Auxiliar de Mérida, Monseñor Luis Enrique “Kike” Rojas, quien ingresó un cargamento de ayudas con personal de Cáritas, el cual había sido enviado por el Cardenal Baltazar Porras Cardozo desde Caracas.

“Mi solidaridad para el Obispo Auxiliar de Mérida, quien debió vivir tan injusto y amargo momento por la arbitrariedad de funcionarios militares, cuando solo cumplía con una gran labor social como es llevar ayuda a los afectados por las lluvias en Tovar”, dijo Millán.

El dirigente de UNT Mérida rechazó de manera contundente las actuaciones de los efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana cometidas  no solo contra Monseñor “Kike”, sino con otros ciudadanos de buena voluntad que han intentado llevar sus ayudas hasta esa localidad y les ha tocado vivir momentos incómodos con algunos funcionarios de ese componente militar.

Prensa UNT Mérida.