Los túneles que comunican el municipio Sucre con el municipio Alberto Adriani de El Vigía se han vuelto una guillotina en los últimos años, incrementando los accidentes de tránsito en el trayecto de la denominada Local 007 la cual a su vez constituye un tramo importante de la carretera Trasandina en el estado Mérida.

Estanques, Caña Brava, Mocotíes y Santa Teresa; agrupando luego con el revestimiento definitivo los últimos dos en uno solo presentan importante deterioro en su infraestructura que a pesar de que se han hecho correcciones, las fallas geológicas de la zona debilitan las obras que se ejecutan para su mantenimiento y preservación.

Gloria Salazar es una usuaria constante de esta carretera y denunció «tránsito esta carretera al menos una vez al mes, cada vez son precarias las condiciones de las vías tanto dentro como fuera de los túneles».

Uno de las fallas graves que presenta la infraestructura internamente es la falta de iluminación, y al quedar en total oscuridad dificulta el reconocimiento de otros vehículos en el interior es que en un sin fin de oportunidades los delincuentes han sustraído el cableado que permite mantener en funcionamiento la iluminación dentro de los túneles.

Las filtraciones son otro de los problemas que presenta la infraestructura agregó Laura Uzcategui.

La vía también presenta cualquier cantidad de huecos, por lo que los usuarios al intentar esquivarlos muchas veces colisionan de frente con otros vehículos probando cuantiosas perdidas material y en ocasiones hasta vidas.

La irresponsabilidad de aquellos que sin ver las consecuencias se desplazan a altas velocidades terminan en tragedias irreparables.

El pasado viernes se registró la colisión entre un carro y una gandola en los túneles de la vía que comunica las ciudades de Mérida y El Vigía.Luego de soportar casi dos días de agonía en el Hospital Universitario de Los Andes (HULA), este sábado en la mañana murió una de las personas que resultaron lesionadas en accidente.

La fallecida fue identificada como Yenire del Carmen Gutiérrez Valero, de 26 años de edad, quien vivía en la población de Chiguará y era controladora de la Línea Libertador, que cubre las rutas entre Chiguará, El Vigía y Mérida.

Es importante recordar que este hecho vial ocurrió en el canal de ascenso del túnel Estanques de la autopista Rafael Caldera, en el municipio Sucre de la entidad merideña.En el accidente también resultaron lesionados Rafael Alonso Guillén Ayala (36), a quien le diagnosticaron fractura de la pierna derecha, traumatismo generalizados y excoriaciones múltiples; y una bebé de un añito de nacida, quien presentó fractura de la pierna derecha y era hija de Yenire Gutiérrez.

Para el momento del siniestro la familia Guillén Gutiérrez viajaban en un Ford Fiesta, de color verde, año 2006. Mientras el otro vehículo involucrado fue una gandola Iveco, de color blanco, la cual transportaba maquinaria pesada y cuyo conductor resultó ileso. Jesús Quintero/ Corresponsalía La Patilla.