Como una nueva confiscación al patrimonio de cada venezolano que haga uso de moneda distinta a la de curso legal en el país, catalogó Liliana Guerrero, secretaria general regional del partido Un Nuevo Tiempo (UNT) en Mérida, el Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF) recientemente aprobado en la Asamblea Nacional ilegítima.

Guerrero manifestó su solidaridad con los merideños y venezolanos de a pie, con los emprendedores, con los grandes y pequeños empresarios, quienes comenzarán a sentirse “golpeados” en su economía a partir del primero de marzo cuando entre en vigencia esta ley, pues el nuevo IGTF atentará contra la capacidad contributiva de expansión y ahorro, ya que es aplicable a toda transacción que se haga en dólares a través de cuentas nacionales, cuentas internacionales o pagos en efectivo.

“A todas luces este es un impuesto inflacionario, mientras se dan las transacciones en la cadena de comercialización de un determinado producto, ese impuesto va recayendo en la estructura de costo del consumidor final”, expresó Guerrero.

La dirigente del partido azul cuestionó una vez más las políticas aplicadas por el régimen, las cuales lejos de ayudar a paliar la crisis que afectada a los venezolanos, los hunde cada vez más, disminuyendo las posibilidades de crecer económicamente.

No es justo – dijo – que los jóvenes que se han marchado del país en busca de mejores condiciones para ayudar a sus familiares que quedan en Venezuela, que trabajan duro para enviar las remesas, tengan ahora que pagar un porcentaje por cada dólar que estos usen en comida y otros gastos.

Tenemos que seguir apostando al cambio de gobierno en Venezuela, que se apliquen políticas que beneficien el desarrollo económico del país y no que entorpezcan el crecimiento, reiteró Liliana Guerrero, convencida de mantener la lucha en unidad. Prensa UNT Mérida