La escasez de bicarbonato que ha habido en el país desde agosto se suma a las dificultades para dializarse que tienen los pacientes renales, que ya deben enfrentar obstáculos como el colapso de los servicios públicos o la falta de transporte.

En una protesta este viernes en Mérida, un grupo de pacientes renales volvió a advertir con pancartas que sin bicarbonato no pueden dializarse y sin diálisis sus vidas corren peligro.

Los manifestantes se concentraron a las afueras de la Unidad de Diálisis Diamerca con el objetivo de exponer la escasez del antiácido.

Los pacientes revelaron que reparan ellos mismos las fallas existentes en la infraestructura del centro de diálisis para poder tener las instalaciones en óptimas condiciones para cumplir las sesiones, pese a que estas labores son responsabilidad del Estado.

El Estado tiene el deber de garantizarnos la vida, sin embargo, también hemos hecho nuestros aportes. Mensualmente pagamos cada uno 5 dólares para ayudar a cubrir las necesidades del centro de diálisis», señaló uno de los 50 afectados de esta unidad en un video publicado por el periodista Jesús Quintero Quiroz.

Los pacientes y familiares brindan aporte monetario para mantener en funcionamiento las unidades de diálisis.

«Los pacientes en diálisis lanzamos un grito desesperado de ayuda. Sin los insumos necesarios, como en este caso el bicarbonato de sodio, no se pueden realizar las diálisis y corremos riesgo de muerte. Es indispensable que las autoridades muevan los recursos necesarios para garantizar los insumos», agregó otro de los manifestantes.