La falta de dicho combustible, afecta de forma negativa en la producción de los alimentos, así como también en el traslado de los mismos al mercado venezolano, puesto que el Diésel es utilizado en las pocas y obsoletas maquinarias que se encuentran en las unidades de producción, además de los vehículos utilizados para el transporte de lo producido en los campos, que tienen como destino los diferentes sectores y entidades de nuestro país.

Lo que genera que haya menos producción, pero no basta con eso, lo poco que se produce, no puede llegar a las mesas de los venezolanos, ocasionando pérdidas al productor, pero también en la alimentación de los ciudadanos, así lo aseveró Junior Buitrago, Secretario Juvenil AD del Municipio Libertador Mérida

Buitrago señaló que “Muestra de ello, es que en rubros como el maíz solo puede abastecer menos del 20% del mercado nacional, o la producción de papa, que para finales de los años noventa (1990), la producción nacional abastecía en este rubro, hasta el 97% del mercado interno y hoy por el contrario abastece el 15% de lo que necesita el país, que aunque podemos ver, pese a las dificultades algunos pocos productos en los anaqueles, es debido a la poca capacidad de compra del venezolano, por lo que el consumo por persona es menor, lo que genera otro problema grave para los ciudadanos y es la mal nutrición. A continuación, vamos a desglosar otros problemas que afectan al productor campesino y por consecuencia al consumidor”.

Los sistemas de riego, que han cumplido en su mayoría la vida útil, y no han sido remplazados por unos más eficientes y de mejor calidad, debido a la falta de inversión, conlleva a que los productores tengan menos posibilidad de acceso al agua, lo que ocasiona, menos producción, sobre todo en la época de verano.

Recordó además que “La Asistencia Técnica, hoy en día es inexisten en el país, en perjuicio del intercambio de nuevos y eficientes métodos de producción que hagan del trabajo del campo uno con mayor productividad, esto debido a que los institutos que tienen que ver con la materia de producción, dejaron de lado la transferencia de conocimientos al productor del campo”.

El poco poder adquisitivo de los campesinos para la obtención de los agro-insumos, debido a la grave crisis que atraviesa el país, aunado a la poca producción de los mismos en Venezuela, ha conllevado a que el productor tenga que importar los productos necesarios para la producción, aumentando los costos para la adquisición de los mismos, generando que el producir en nuestro país, se haga cuesta arriba.

Otros problemas

La vialidad agrícola en mal estado, constituye otro de los graves problemas que presenta el productor del campo, debido también a la poca inversión, por lo que, aunado a la falta de gasolina, el mal estado de las carreteras y caminos hacen casi imposible el acceso, traslado de la producción y cualquier insumo que necesite el campesino.

El Financiamiento es prácticamente nulo, por lo que el productor no obtiene recursos económicos que impulsen la actividad agrícola, es decir no hay un estímulo para la producción de alimentos que necesita el país.

Precariedad de los servicios públicos

La ineficiencia de los servicios públicos, hacen que el campesinado no cuente con servicios de calidad, quienes están sujetos al racionamiento, por ejemplo, de luz y agua, lo que condiciona y muchas veces eleva los costos de producción, en perjuicio también de su calidad de vida, fuera de la actividad productora.

La inseguridad, es un gran problema, que ha ido en incremento, por lo que no basta con las dificultades que atraviesa el campesino para producir, sino que también corre el riesgo de que su unidad de producción y su producto sea objeto de hurto o robo, y que la integridad física de quienes trabajan en ella corra peligro.

Cabe destacar que el adquirir y mantener la maquinaria agrícola, es casi imposible, y como muestra de ello, es que el parque automotor utilizado para la actividad agropecuaria ha disminuido incluso en más del 70% lo que significa un retraso, puesto que deben utilizar bestias para estas actividades, lo que genera más esfuerzo y menos productividad.

En la región andina

El estado Mérida posee ventajas comparativas y competitivas en una serie de rubros agrícolas y agroindustriales, pero los problemas que hemos desglosado anteriormente han imposibilitado, que nuestro estado, pueda crecer en esta materia en beneficio incluso no solo de nuestra entidad sino de todo el país, debido a políticas erradas del régimen durante los últimos 20 años, que no ha contribuido en nada, más que acabar con lo que se construyó en el periodo democrático de Venezuela.

Para finalizar el dirigente político Junior Buitrago señaló que “Es de resaltar el esfuerzo sobrehumano que realizan los campesinos, en producir los alimentos que necesita Venezuela, estoy seguro que los venezolanos están conscientes de lo que vive día a día el productor del campo, y darle la importancia que se merecen, puesto que tres veces al día, en los platos de nuestro país se necesita del esfuerzo del productor campesino”. Prensa JAD- Mérida.