La fuente de la plaza José Antonio Paez de Mérida se tiñó de rojo, simbolizando el dolor de las familias venezolanas que han perdido algún familiar, sobretodo jóvenes en manos de actos de impunidad.

A propósito de conmemorarse 208 años de la Batalla de La Victoria este 12 de febrero los estudiantes de la Universidad de Los Andes y la juventud merideña alzaron su voz para rechazar los crímenes de mesa humanidad que ha provocado el régimen venezolano en los últimos 22 años de los que la juventud no ha escapado.

Se solidarizaron con el dolor de las familias enlutadas desde el 2014 en manos de los organismos de represión del régimen. Angélica Angel, coordinadora de la Federación de Estudiantes Universitarios señaló que desde 2014 son más de 300 víctimas que han fallecido como consecuencia de la falta de medicamentos, persecución de los cuerpos de seguridad, amedrentamiento, e inclusive asesinados por los grupos parapoliciales son parte de las cifras rojas que hoy lloran los venezolanos.

En el mismo orden de ideas Juan Silva, dirigente estudiantil de la ULA destacó que la juventud universitaria no desmaya y continúa como bastión de lucha por la recuperación de la democracia y la libertad de Venezuela. Jesús Quintero / Corresponsalía La Patilla