A propósito de las medidas de radicalización tomadas desde Miraflores en donde se mencionan restricciones de movilidad y trabajo para resguardar la salud de los venezolanos, en Mérida hay quienes ven como improvisaciones, políticas erradas y pescas en río revuelto para tales decisiones, que aparentemente buscan justificar la represión de un pueblo que cada vez protesta más.

Referente a esto el dirigente político y también profesional de salud Joan Manuel Gómez hizo mención “la dinámica política en Venezuela es una mixtura que permite a unos decir que es improvisación y a otros nos confirma que son excusas para justificar lo que quieren hacer en realidad, nada de lo que dice o hace el usurpador esta ajustado a medidas sanitarias, porque las únicas medidas sanitarias acordes son la promoción de la prevención que garantiza más de 80% de disminución de la trasmisibilidad del virus SARS-CoV-2, la inversión en sueldos dignos y condiciones de trabajo digno que permite que el otro 20% pueda ser atendido con calidad en los centros de salud y en simultáneo ambas puedan llegar a todos los venezolanos, eso es lo correcto, así mismo la importación de vacunas que van en medio de la prevención y el acto acto médico por ser una medida de fortalecer el sistema de respuesta inmunológica así como permite que sea el propio sistema de salud el que responda en base a sus conocimientos, acá los cuerpos de seguridad no forman parte del accionar, su rol es sólo de seguridad y en todo caso garantizar que a los héroes de bata blanca no les pase nada, no nos roben, no nos maten y no nos perjudiquen nuestros sitios de trabajo”.

Ya va a ser un año desde el decreto de Emergencia Nacional frente a la Epidemia de COVID-19 que inició en Venezuela oficialmente el 13 de marzo de 2020 con la notificación de los primeros casos según diagnóstico molecular, así mismo ya va a ser un año que en todo el país se tomaron medidas de restricción de movilidad en donde los órganos castrenses y policiales tomaron la batuta impidiendo el libre tránsito justificado en el referido decreto, sin embargo a pesar del relajamiento de las medidas hoy día se ven a los uniformados en las calles pidiendo salvoconducto y restringiendo por calles y en las entradas de localidades el paso de ciudadanos, a esto Gómez expuso “si bien en un momento dado el «Quédate en Tu» Casa fue una medida útil, la vida tenía que continuar y en ese tiempo de aislamiento domiciliario se debió impulsar la campaña de bioseguridad sincera, comprensible y obligatoria, para que al salir los ciudadanos evitarán la trasmisión pero en cambio vimos shows ridículos de números y medidas en donde solo se habla de números a conveniencia y limitados a los diagnósticos los cuales son lentos, selectivos y relacionados con síntomas, mientra por debajo de eso hay una población asintomática no detectada pero que transmite, ya en ese punto la medida es personal, desde lo colectivo pero muy personal, es la única forma de llegarle a la gente, lo demás es pura fuerza bruta, nada de ciencia, porque los vemos como una burla, en una calle hay virus y en otra no, por ejemplo la Av. Don Tulio, ¿será que allí hay COVID-19? O ¿será que allí vive alguien que quieren mantener lejos del contacto humano para evitar la trasmisión?, así mismo vemos como en una misma Ciudad como lo es desde Los Higuerones hasta San Rafael de Tabay se impide el paso entre los municipios Campo Elías, Libertador y Santos Marquina, olvidándose que la economía de Mérida se mueve por la fuerza laboral de sus dormitorios; sólo medidas erráticas que inutilizan al uniformado a hacer lo que debería hacer cuidarnos en términos de seguridad ciudadana, porque para seguridad sanitaria estamos los que sabemos de eso, acá la norma es clara, que los policías busquen ladrones y los médicos cuiden de nuestra salud, punto. 

Más daño hacen generando colas, más daño hacen imposibilitando a los trabajadores de salud llegar a sus sitios, menos hacen no justificando su razón de ser, mientras tanto en los Hospitales roban, en los ambulatorios roban, en las universidades roban y los uniformados en una calle con un cono pidiendo salvoconducto”.

Apoyo deberían darnos para movilizarnos

En base al papel que juegan los cuerpos de seguridad y defensa en materia del COVID-19 el también Bioanalista argumentó “nos falta movilidad tanto porque no hay suficiente combustible como tampoco hay mecanismo de transporte, allí si pueden ayudar porque aunque repito los cuerpos de seguridad están es para garantizar seguridad ciudadana vemos como en las Estaciones de Servicio de Combustible siempre hay vehículos oficiales que si no van a patrullar entonces transporten al personal de salud que muchos viven lejos, Hospitales como el Sor Juana Inés de La Cruz o el Materno de Ejido tienen personal que viven más allá de los límites del municipio en donde los nosocomios quedan ubicados, y muchos de ellos Médicos, Enfermeros, Bioanalistas, Radiologos, Camilleros, Camareras, entre otros tienen que pasar horas esperando carro o caminando kilómetros para llegar e irse de los centros de Salud, ni hablar del IAHULA, o los Ambulatorios, y esto desencadena que no se optimice la prestación del servicio de Salud, allí si deberían cooperar, moviendo personal, para que no tengan que exponerse en los hacinamientos en transporte público que termina siendo un foco de trasmisión del virus y por ende de la enfermedad”. 

En cuanto a la vacunación y las acciones preventivas se conoció que desde el Gobierno Interino viene adelantando acuerdos con las organizaciones de salud multilaterales, así lo hizo saber el licenciado Gómez quien expuso “acá nos queda adelantarnos en prevención y hay varias formas, una son los cuidados personales como medida fundamental pero también hay acciones y políticas públicas que tomar para las cuales el Presidente Guaidó las viene adelantando, eso no quiere decir que no importe cesar la usurpación, hay que hacer ambas porque si logramos salir del régimen seremos libres y podremos efectivamente actuar para corregir los males inducidos por 20 años de tiranía”. Prensa VP-Mérida