Para el Presidente del Movimiento Magisterial Social Cristiano del Comité de Organización Política Electoral Independiente (Copei) en Mérida, Henrique Ferreira, “es todo un dilema el regreso a clases presenciales en los próximos días, este dilema se presenta en razón del sinfín de calamidades que vive la sociedad venezolana”, apuntó.

Explicó Ferreira que, más allá de simples aproximaciones políticas, hay razonamientos profundos tales como “los derechos humanos que no son solo un concepto, es una forma de vida y ninguno está por encima de los demás, el derecho a la educación no puede estar por encima del derecho a la salud, ni por encima del derecho a percibir un salario digno, pero el derecho a la vida merece suprema atención”, subrayó.

Apuntó el Presidente del Movimiento Magisterial Social Cristiano del Copei merideño que el maestro no es el problema, por el contrario es la víctima de todo lo que ocurre pero, desafortunadamente, quienes ejercen el poder desde hace 20 años han logrado que al docente se le descalifique y se le menosprecie, tratando de sustituirlo por misioneros o mesías de la “chamba juvenil”, “el docente no ha sido dignificado hecho que va más allá de lo salarial y toca la seguridad social y el tema de las condiciones económicas y sociales que les permita poseer calidad de vida y otras aristas que, a la postre, lo convertirán en mejor maestro”, sostuvo.

Infraestructura escolar: Arista no resuelta

Resaltó Henrique Ferreira que la crisis educativa fue inducida, que lo del mantenimiento y funcionamiento de las escuelas es parte de un plan que comenzó años atrás cuando al gobierno se le ocurrió la magnífica idea de decirle a los padres, madres y representantes que no colaborarán con nada para la escuela porque el Estado aportaría todo, y ese plan macabro solo duro 4 años 2003- 2007, y sostuvo que “el régimen es el menos interesado en abrir los espacios escolares, se exponen a que la realidad que tanto eluden los golpee en su cara el costo de los útiles escolares, el transporte, la dotación de uniformes, pero para ellos la resistencia racional que tienen los maestros para no iniciar clases, es desde mi forma de ver la mejor excusa para abortar en los próximos días un inicio de las clases presenciales y descansar su responsabilidad en quienes no la tienen: el docente”.

Por tanto, recalcó, si las condiciones persisten y nada cambia, no es prudente arriesgarse, no solo está en riesgo su vida, sino la de su grupo familiar “la calidad de vida es una exigencia y no una concesión, es una obligación que el Estado debe cumplir, pero no creo que este cumpla ya que tiene la excusa de que debido al bloqueo no posee los recursos económicos”.

Para finalizar, y resumir este gran dilema, “quiero resaltar que no están dadas las condiciones es fácil, pero después de muchos años no las ha habido y hoy en día menos las hay ya que poco a poco el régimen las fue destruyendo. No formar a los muchachos nos hará tener un futuro sin profesionales y con altas tasas de delincuencia y prostitución y paremos de contar, en este punto es prioritario buscar la responsabilidad de la triada Familia – Escuela – Comunidad y tratar de conseguir la forma de colaborar en la medida de lo posible para paliar esta situación de incertidumbre. De lo que si debemos estar claros es que para el gobierno la educación no es prioridad, porque al fin y al cabo, ellos ponen en práctica lo que decía Bolívar «Un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción´”.