Este domingo en horas de la mañana funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana acantonados en el municipio Tovar, presuntamente intentaron decomisar la ayuda humanitaria enviada por Cáritas Mérida para los afectados en el Valle del Mocotíes.

Al parecer la acción no se concretó debido a la presencia del Obispo Auxiliar de Mérida, Luis Enrique Rojas, quien en medio de su molestia, evitó que los efectivos castrenses se acercarán hasta el camión que contenía la respectiva ayuda descargada frente al Santuario de Nuestra Señora de Regla.

La situación obligó la presencia de Hernán Dionisio Rincón Paz, comandante de Zona Número 22 de la GNB en la entidad andina, quien dialogó con el Monseñor Rojas para bajar la tensión causada por un nuevo episodio que da la vuelta al mundo, de otros denunciados con anterioridad sobre supuestas retenciones de ayudas provenientes de los estados del país.

Cabe destacar que la discusión y el diálogo se llevó a cabo en plena calle, donde salieron a relucir las distintas denuncias con funcionarios castrenses cómo protagonistas, al final la ayuda fue descargada y los guardias debieron retirarse del sitio.