Este miércoles en vísperas del reinicio de actividades académicas luego del receso docente, los estudiantes de la Universidad de Los Andes protestaron de manera pacífica con un pancartazo frente al edificio central del Rectorado de esta casa de estudios y recorrieron las calles de la ciudad de Mérida para exigir un presupuesto adaptado a las necesidades reales de la academia y visibilizar ante la comunidad la verdadera situación que atraviesan.

En este sentido el dirigente estudiantil y consejero universitario Duglas Matheus fue enfático al denunciar las precarias condiciones que atraviesa la máxima casa de estudios, dónde el presupuesto ha sido pulverizado y no alcanza ni siquiera para cubrir los gastos mínimos de funcionamiento y mantenimiento de las deterioradas instalaciones universitarias.

«Desde el año 2017 las políticas gubernamentales buscan acabar con la academia, la educación de calidad, las universidades autónomas y públicas negandoseles los recursos requeridos para cubrir los gastos de mantenimiento y funcionamiento» denunció Matheus. Situación que limita el cumplimiento de las actividades tanto dentro de las aulas como de campo y experimentales.

También el dirigente estudiantil Jonas Lezama denunció que «Poco a poco han ido desapareciendo los derechos y providencias estudiantiles cómo el comedor universitario, becas para estudiantes y preparadores, las rutas de autobuses, ya que el parque automotor se encuentra completamente paralizado por falta de repuestos y unidades de transporte acabadas».

En el mismo orden de ideas, Arturo Lobo, miembro del movimiento Fracción Acción Universitaria ULA- FAU recordó que más de 30.000 estudiantes han abandonado las aulas sin haber culminado las carreras, motivado a la situación económica, social y policía que atraviesa el país, lo que les ha obligado inclusive a irse del país en búsqueda de mejores condiciones de vida.

Asimismo recordó que los profesores y trabajadores universitarios son quizás los empleados peor pagados de la administración pública, provocando la renuncia masiva de trabajadores y personal administrativo, técnico y obrero.

Los estudiantes de la ULA en una sola voz piden no abandonar la lucha por el rescate de la academia, golpeada por las políticas gubernamentales que buscan acabar con las universidades autónomas.