La salud de pacientes que deben acudir a las diferentes unidades de hemodiálisis en el estado Mérida está en riesgo ante la escasez del concentrado de bicarbonato para cumplir a cabalidad con las sesiones correspondientes.

Ante la escasez, el personal que atiende en las unidades de diálisis se ha visto obligado a reducir las horas de tratamientos y, a su vez, a compartir el concentrado con el propósito de que alcance para todos los pacientes del turno.

En este sentido, Neyber Rivas, paciente renal quien señaló estar muy preocupado por la actual situación que atraviesan todos quienes dependen de estos tratamientos para sobrevivir,  que recibe tratamiento de hemodiálisis señaló que “El bicarbonato es un insumo indispensable para los pacientes en diálisis, ya que sirve para eliminar las toxinas de la sangre”, haciendo además el llamado competente a las autoridades para que se solucione esta problemática que pone en riesgo la vida de centenares de pacientes, no solo en Mérida, sino en toda Venezuela.

Cada paciente necesita de un bidón de bicarbonato por sesión, es decir, si a la unidad acuden diariamente 12 pacientes; se necesitan 12 bidones de este concentrado.

Dotaciones insuficientes

Isabel Perdomo, quien lleva 10 años acudiendo a su tratamiento de hemodiálisis denunció que a pesar de que el Estado a través del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales es el ente encargado de proveer de insumos a estas instituciones, estos que llegan son insuficientes; sobre todo el bicarbonato, elemento indispensable.

El propio personal que labora en estas instancias ha manifestado que son insuficientes y no cubre la demanda.

Vida de los pacientes en riesgo

Ante esta situación se han visto obligados en reducir las sesiones semanales de diálisis de los pacientes para intentar rendir este insumo necesario durante las jornadas.

Salarios de miseria

El personal médico, de enfermería y de apoyo que labora en las unidades de diálisis ha denunciado que sus salarios no alcanzan ni siquiera para cubrir los artículos de primera necesidad, no devengan ni siquiera 3 dólares. 

Lo que ha provocado una deserción de personal, generando un déficit en la atención de los pacientes o sobrecarga de trabajo en el poco personal que aún acude en calidad de “servicio social” a cumplir con la labor en estas unidades de hemodiálisis.

Llamado al Gobierno Nacional

Familiares, pacientes y demás personal de las unidades de diálisis en el estado Mérida han hecho el llamado reiterativo a los organismos con competencia nacional en la materia para que se atienda de manera urgente esta situación, ya que la vida de miles de venezolanos que dependen de estos tratamientos está en riesgo ante la falta de insumos elementales para cumplirlos. JQ, CNP 23.851.