Los usuarios de las mal llamadas instalaciones deportivas del Campo Abierto de Ejido, sobretodo los niños y jóvenes de la Escuela de Beisbol Menor “Luís Salazar” viven a diario una odisea para poder entrenar en estas instalaciones, ante la presencia de delincuentes que desvalijan lo poco que aún queda, y lo que no se llevan lo dañan.

La denuncia la hace el profesor Carlos Guillén, entrenador asignado a esa instalación por la Asociación de Beisbol del estado Mérida que preside el profesor Rafael “Pacha” Herdé, y que pertenece a la nómina de técnicos del Instituto Merideño del Deporte, IMDAFEF.

Desde hace años este Campo Abierto, con un terreno polvoriento y enmontado en algunos sectores, pero la gran mayoría de tierra, y donde se puede intentar jugar beisbol menor, softbol y fútbol, ha estado abandonado por parte de las autoridades municipales, pues a pesar de que pertenece a la Alcaldía de Campo Elías, ni siquiera entrenadores designa el Instituto municipal de deportes, cualquiera puede entrar y jugar, hasta vehículos penetran en el terreno porque no hay manera de cerrarlo, y lo poco Beisbol Menor “Luís Salazar”, es por iniciativa de entrenadores, padres y representantes, jugadores, Asociación de Beisbol y el Instituto de Deportes del Estado Mérida, IMDAFEF, con el entrenador designado para el beisbol.

El propio entrenador Carlos Guillén denuncia que “Cada día para nosotros es una odisea dar práctica de beisbol menor a la Escuela “Luís Salazar” de Ejido en este Campo Abierto, debido a la delincuencia desatada, y a la desatención por parte de las autoridades encargadas de esta instalación, como son la Alcaldía de Campo Elías y el inexistente Instituto Municipal de Deportes”.

Agrega el informante que “hace algunas noches fue saqueada la cantina, se robaron las rejas de protección de la misma, y de nuestro cubículo que tenemos como depósito del poco material deportivo que nos quedaba y que perdimos”.

A las desvencijadas tribunas les han robado casi todo el techo, lo mismo que a los sanitarios, la cantina y las oficinas, y lo que no pueden robarse lo dañan, como los techos de los dogauts, por lo que quedan ya solo paredes, sin que nadie se conduela de este recinto, que en otras épocas se la pasaba repleto de actividad deportiva y hoy en día solo es un terreno con ruinas.

Sin dolientes

El profesor Carlos Guillén se queja también de lo casi o nada que por el deporte en su municipio hace el presidente del Instituto de Deportes de Campo Elías.

El Director de Deportes de Ejido se llama Daniel Mercado, y no hace absolutamente nada por el deporte, está más pendiente de su trabajo en la Estación de Servicio La Portuguesa, con la venta de gasolina, que de su responsabilidad, que debería ser la gestión deportiva en Campo Elías”.

Lo que más le indigna al entrenador de beisbol que hace la denuncia, es la actitud del Alcalde Simón Figueroa, que sabe y le consta el estado en que está el Campo Abierto de Ejido, y de lo poco o nada que hace el presidente del Instituto Municipal de Deportes, y no hace nada para remediar esto.

“Lo más indignante de todo esto, es que el alcalde de Campo Elías, Simón Pablo Figueroa, va todas las mañanas a trotar en el Campo Abierto de Ejido, y es indolente a lo que está a la vista”. Ricardo Cabrera, CNP 3.560