«Aumento» de salarios una aberrante trampa que líquido todas las conquistas gremiales y sindicales. Aquí se evidencia complicidad, entrega y desinterés de quienes «defienden» a los trabajadores.

El estado omnipotente y arbitrario de naturaleza autocrata desconoce de manera absoluta el ordenamiento laboral legal vigente y bajo las sombras define unilateralmente acciones que deben ser acordadas, siempre en mejora de la masa laboral y no en detrimento y desmejora abrupta.Venezuela como nación lleva años en un decrecimiento total en todas las áreas.

Quien defiende al ciudadano hoy preso del control social y víctima del hambre y la miseria?La caja de velocidades de los motores de la revolución han estado siempre en reversa y cuando se aceleran para imponer el estado socialista aumenta la marcha del declive económico, político y social del país.

Vivimos las mismas consecuencias de un país en guerra, donde una de las partes saco la bandera blanca hace tiempo y borro de su esquema el patriotismo , el nacionalismo y el amor a su patria.

El sálvese quien pueda , va acompañado del conformismo y el miedo.La Venezuela del siglo XXI es comparable con la indigencia y sus ciudadanos deben deponer la pasividad y apatía para asumir con valentía y coraje el rescate de la nación.Daniel García Arellano