Uno de los delitos ambientales más comunes que sucede en el planeta es la tala y quema de árboles, lo que genera un impacto global con graves consecuencias en el ecosistema.

En la actualidad, la Estación Experimental Judibana, de la Universidad de Los Andes, sufre el secuestro de potreros donde derriban árboles para vivir en el área y beneficiarse de la leña.

Domingo Alarcón, Vicerrector-Decano del Núcleo Universitario Alberto Adriani de la ULA, destacó que los invasores de la finca Judibana“están causando graves daños, ya que hacen o realizan diferentes talas indiscriminadas de todas las vegetaciones que están ahí”.

El Vicerrector-Decano del NUAA de la ULA alertó sobre el impacto de la invasión de Judibana en los espacios de conservación y en el desarrollo de las actividades académicas y de investigación relacionadas con las ciencias ambientales.

“Recordemos que la Estación Experimental también cuenta con algunos proyectos agroforestales, los cuales están siendo afectados por estas invasiones.

Lógicamente, todas estas acciones tanto de la parte animal como la parte vegetal están causando un gran daño al medio ambiente”, expresó Alarcón.

El Vicerrector- Decano explicó al equipo de Aula Abierta sobre las graves consecuencias que podrían generarse ante tales incidentes y alegó que “toda la franja de seguridad del río la tienen ocupadas estas personas, deforestando toda especie de vegetal como protección del río o de la orilla del río, esto es un gran mal para el ambiente porque cuando vengan las épocas de lluvia el río va a desbordar y no va a tener el material vegetal que estaba en esa franja como zona de seguridad”, expresó Alarcón.

Aunado a esto, los potreros son víctimas de incendios “que son pastizal para comida de ganado (…) han deforestado todo el material que tenía que ver con el proyecto de cacao, además que han sacado todo el material de la GAUDA que es otro proyecto agroforestal de la escuela de Geografía de la Universidad de Los Andes”, indicó Alarcón.

Además de la tala y quema de árboles, también corre peligro la institución de la ULA, ya que los delincuentes se aprovechan de esta situación para realizar robos a las instalaciones.

“Ya en los últimos seis meses, el Núcleo Alberto Adriani ha sufrido tres robos en los cuales se han perdido varios equipos de computación, equipos de oficina y daños a las instalaciones, lógicamente, esto llevaría a largo plazo a que la Universidad de Los Andes decida cerrar el Núcleo Alberto Adriani por el peligro que corre tanto su personal de estudiantes y las instalaciones y bienes que aún permanecen en el núcleo”, denunció el Vicerrector-Decano del núcleo.

Hasta ahora, el planteamiento es continuar haciéndole el llamado a la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI) del estado Mérida para que actúen y eviten mayor destrucción de la ULA en el Vigía. “Igualmente, hacemos un llamado a la población en general a que nos ayuden a difundir toda esta información sobre las invasiones y secuestro de la Estación Experimental para que de esta manera llegue a oídos de las autoridades nacionales, regionales y municipales”, concluyó Alarcón.

Los invasores de Judibana también roban la producción de leche

Desde el 16 de junio del 2020 fue secuestrada la Estación Experimental Judibana de la Universidad de Los Andes en el Vigía. Los invasores actualmente tienen en su poder las instalaciones y todo el ganado de la finca, donde roban la producción de leche y la venden en jornadas.

Domingo Alarcón, Vicerrector-Decano del Núcleo Universitario Alberto Adriani de la ULA, destacó que “un grupo de personas pertenecientes a las comunidades vecinas a la ULA de el Vigía se acercaron a las instalaciones y las tomaron, en la actualidad ellos están a cargo de las instalaciones y de todo el ganado perteneciente a la ULA, incluso están ordeñando y robándose la producción de leche que comercializan en jornadas a cielo abierto”, explicó Alarcón a Aula Abierta.

También, Alarcón comentó que algunos vecinos no están de acuerdo con estas acciones y denunciaron que en la última semana del mes de diciembre mataron ocho animales. Prensa Aula Abierta