Este martes santo, los merideños rechazaron una vez más los continuos y prolongados apagones a los que son sometidos diariamente.

Razón por la cuál en distintos sectores de la ciudad retumbaron las cacerolas en rechazo a esta situación que a juicio de los ciudadanos se ha vuelto insoportable.

Aunado a la falla del servicio eléctrico se le suma la suspensión del servicio de agua potable debido a que la mayoría de estos sistemas funcionan con energía eléctrica, afectando a miles de familias también.