Con la intención de ampliar la cobertura de atención en la Arquidiocesis, Cáritas Mérida se abocó este Lunes Santo a visitar, atender y brindar acompañamiento nutricional, a través del proyecto Saman (Sistema de Alerta, Monitoreo y Atención en Nutrición y Salud) y Semilleros de Esperanza, a niños, embarazadas y lactantes de las parroquias Nuestra Señora de Fátima (El Llano de Tovar), Nuestra Señora de la Candelaria (Bailadores) y Nuestra Señora de Las Mercedes (Zea).

Los niños entre 6 meses y 4.5 años fueron atendidos por el proyecto Saman con desparasitantes, vitaminas y micronutrientes, posterior a una evaluación nutricional con sus medidas antropométricas como peso, talla y circunferencia braquial. Las embarazadas y lactantes fueron beneficiadas con multivitamínicos.

Todos los menores de 12 años recibieron un refrigerio por parte del proyecto Semilleros de Esperanza, por lo que la jornada contó con la participación de Pbro. Javier Muñoz, Vicario Episcopal para la Causa de los Santos, quien brindó una charla interactiva sobre la vida y fama de santidad de Mons. Miguel Antonio Salas, y el actual proceso de beatificación del Dr. José Gregorio Hernández.

Nuevo vivero parroquial

Aunque las tres parroquias recibieron los mismos beneficios, Cáritas Parroquial Nuestra Señora de la Candelaria en Bailadores, estableció su primer vivero del proyecto Saman para monitorear -durante 6 semanas- los casos de niños en riesgo de desnutrición, detectados en este diagnóstico inicial, que contó con el apoyo del personal sanitario del Hospital I “Aida de Montilva” de la comunidad, en el municipio Rivas Dávila.Con esta nueva parroquia, Cáritas de Mérida alcanza el 60% del territorio arquidiocesano con un vivero activo del proyecto Saman, lo que permite detectar oportunamente la desnutrici
ón infantil y así mitigar sus consecuencias. Departamento de Comunicación de Cáritas Mérida.- Sariana Toro, pasante UnicaCréditos fotos: Cáritas Mérida