Desde hace días en Mérida, como en otros estados del occidente del país se está aplicando racionamiento eléctrico en más de 15 de las 24 horas del día, esto es calificado por el Ing. Javier Ramírez Lares presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Mérida como insoportable y además violatorio de los derechos humanos.

Todos nos merecemos una vida digna, cuando las personas disfrutan de sus derechos, las economías prosperan y los países están en paz, los ciudadanos ejercen a plenitud el derecho a la salud, a la educación, a la alimentación, todos irrenunciables para nuestro desarrollo.

Dos meses atrás, afirmaba que la industria y el comercio gravemente lastimados por la persistente crisis de la economía venezolana aunada a la pandemia, daba las primeras señales de una modesta recuperación, hoy no puedo afirmar lo mismo, expresa Ramírez Lares ante el recrudecimiento de la crisis eléctrica que está provocando nuevas dificultades a los comerciantes y a todos los merideños.

Cuando los productos alimenticios refrigerados se dañan y pequeños comercios que venden carne, pollo y productos lácteos no pueden mantener la refrigeración, necesariamente deben cerrar, se generan graves perjuicios económicos.

Debido a la falta de electricidad, la falta de presión impide la distribución de agua potable, la conexión a internet se interrumpe, el servicio en las comunicaciones telefónicas colapsa, el pago de bienes a través de canales electrónicos se entorpece, las personas enfermas que son atendidas en sus hogares y en centros de salud privados con equipos asistidos con electricidad, pueden morir.

Comentó además el presidente de Cacoime, que Mérida hasta hace algunos años, contaba con un pujante crecimiento económico, agrícola, turístico y estudiantil, porque ofrecía las mejores condiciones de vida a sus habitantes, sin embargo, en los últimos años se ha suscitado una suerte de crisis estructural que ha afectado en gran medida la provisión de los servicios públicos.

Para concluir, el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Mérida exige a los actuales gobernantes, detener la caída vertiginosa en la calidad de vida, lo que ha forzado a subsistir en una constante incertidumbre que impide la satisfacción de exigencias básicas de salud, alimentación, sanidad, entre otras, dando lugar a un contexto que atenta contra la dignidad humanaPara el gremio que agrupa a los comerciantes e industriales merideños, el dinamismo del servicio eléctrico es un factor indispensable para asegurar al desarrollo económico y social del país.Prensa Cacoime