Ante el reciente brote de casos de fiebre amarilla en el oriente del país, específicamente en los estados Anzoátegui y Monagas, las autoridades sanitarias del estado Mérida anunciaron que permanecerán alertas y vigilantes para prevenir cualquier brote que pudiera presentarse en la entidad.

Así lo informó la directora de Epidemiología, María Eugenia Valera, quien recordó que en Mérida ya existen antecedentes, sobre todo en los años 2004 y 2005, cuando se presentaron algunos casos en Tucaní, específicamente en la comunidad de El Charal, municipio Caracciolo Parra y Olmedo, así como en la población de Lagunillas, en el municipio Sucre.

“Precisamente, por estos antecedentes que ya existen en nuestra entidad, es por lo que nosotros ahora debemos estar atentos ante cualquier situación que pudiera presentarse en Mérida, para garantizar la salud de la población”, indicó la epidemióloga.

María Eugenia Valera señaló que en estos momentos se esperan lineamientos del ente central, para ver si se implementará una jornada de vacunación contra la fiebre amarilla en los puntos más vulnerables, como lo son el municipio Caracciolo Parra y Olmedo y el municipio Sucre, que es donde anteriormente se han presentado casos.

Explicó que se tendrá especial atención con los pacientes de hepatitis, ya que cuando se presenta un caso de fiebre amarilla, el paciente muestra un color característico que pudiera ser confundido con la hepatitis, razón por la cual el personal médico tendrá que evaluar la situación para diagnosticar correctamente al paciente.

La directora de Epidemiología señaló que ya se ha advertido a todo el personal de la red ambulatoria y hospitalaria para que esté atento ante la aparición de cualquier caso sospechoso, esto con la finalidad de hacer un cerco epidemiológico a la brevedad posible. /Alonso Moreno