En asamblea de ciudadanos realizada en las instalaciones del gimnasio de La Azulita en el municipio Andrés Bello del estado Mérida, la alcaldesa de la jurisdicción, María Villasmil denunció un defalco de dinero que fue dispuesto por organismos nacionales y que por ley le correspondían de obras y equipos que aparecen como finalizadas y adquiridos pero que no se sabe dónde están.

Durante la actividad la alcaldesa manifestó que el hallazgo fue realizado por funcionarios del ayuntamiento y especialistas jurídicos quienes dieron con múltiples irregularidades catalogadas en la legislación como delitos.

«Existen malversación de fondos, en adquisición de radios, antenas y equipos de comunicación, televisores, equipos de computación y hasta un drone de marca Phanton que no aparecen» denunció Villasmil.

Durante su exposición con pruebas tangibles (facturas, contrataciones y notas de entrega), determinaron que hay una Motocicleta, que no aparece propiedad de la alcaldía.

Asimismo dió conocer que en la gestión revolucionaria anterior 250 millones de bolívares recibió el ayuntamiento para la adquisición de una máquina procesadora de harina que no existe, y cientos de recursos para la ampliación y a ciencia cierta no se sabe a dónde fueron a parar esos recursos bajados a través de entes nacionales.

«El daño se lo hacen es al pueblo», dijo Villasmil dando a conocer a los presentes sobre el extravió de dos gandolas cargadas de cemento de tres adquirdas por la gestión anterior.

En este sentido, la primera autoridad local de La Azulita señaló que pudieron rescatar una, y que el anterior alcalde sin estar cumpliendo funciones cómo primera autoridad intentó solicitar la empresa que vendió el producto se la negó «Ellos se dieron cuenta, que quien gobierna es una dama y era allá a quien debían rendir cuentas, actualmente ese cemento lo estamos haciendo llegar al pueblo a precio accesible». acotó.

Urbanismo inconcluso

Demostró que para el entonces fueron bajados a las arcas de la alcaldía recursos económicos destinados a la construcción del Urbanismo «Ali Primera» con un presupuesto para 600 viviendas unifamiliares y que actualmente llegan a 200, Villasmil se preguntó a dónde fueron los recursos.

Otra obra de infraestructura que aparece como conclusa fue la construcción de un tanque para almacenar agua potable de un millón de litros para el municipio y que no existe.