Unos 900mil merideños sufren la irresponsabilidad del chavismo y sus representantes en Mérida. Estamos asediados por una lista infinita de problemas domésticos mientras el chavismo y sus cómplices se enriquecen con los recursos públicos.

A nuestro estado lo despojaron de recursos económicos durante los últimos 4 años y ahora pretenden simular la reconstrucción de lo que ellos mismos han desmantelado en 20 años del ejercicio autoritario del poder.

Es inaceptable que en el siglo XXI estemos padeciendo la pobreza como pocas naciones la han sufrido, que el gas doméstico y el suministro de combustible sea un viacrucis para el ciudadano que lo necesite, que el agua «potable» ponga en riesgo la salud de quién la consume y que el suministro eléctrico se ausente hasta 12 horas diarias en la vida de los venezolanos.

Masticaron la mayor bonanza económico de este país y todavía hoy pretenden buscar responsables en otras dimensiones. No tienen excusa, a nuestra Nación no la ha destruido la guerra sino la corrupción, el autoritarismo y la incapacidad del chavismo.

El gobierno de la fuerza se les va acabar, entonces tendrán que asumir su responsabilidad por la tragedia Nacional y el despiadado esquema de corrupción que se atrevieron a administrar.