Pese a las circunstancias de control social y de crisis económica severa los campos merideños siguen surtiendo los mercados nacionales con sus productos agrícolas.

Con un proyecto a mediano plazo se debe crear y desarrollar un instituto de asistencia real al productor del campo que atienda en primer lugar financieramente está actividad, complementando profesionalmente el mantenimiento periódico y sostenido de la vialidad agrícola a través de la adquisición de maquinaria pesada que sea distribuida en los cuatro ejes productores del estado pueblos del sur, valle del mocoties, eje del paramo y panamericana.

Estableciendo campamentos en cada sector que permitan la respuesta oportuna para las emergencias y exista la disponibilidad de equipos para el mantenimiento y construcción de nuevas vías de penetración.Censo , evaluación, consolidación y construcción de nuevos sistemas de riego hoy deteriorados por su tiempo de uso.

Financiamiento a los transportistas de alimentos para repontenciar sus unidades y la adquisición de nuevas, todos estos planes sustentados financieramente ante convenios multilaterales con países desarrollados que muestran interés en el desarrollo sostenible en todas partes del mundo ante la imposibilidad financiera del estado venezolano que líquido las reservas internacionales y destruyó y desmantela la industria petrolera y minera del país que representaba el ingreso para el progreso.

Conciente estamos de las limitaciones pero también del desinterés y conformismo de las autoridades en abrir las posibilidades en medio de un mundo globalizado que exige desarrollo y competitividad. Venezuela es hoy la excepción de la regla pues retrocedimos al siglo pasado y nos desconectamos del progreso por culpa de la propuesta socialista hoy decadente y desprestigia en manos de Maduro y en el caso del estado Mérida bajo el yugo de la indolencia del diputado, protector y candidato a gobernador Jehyson Guzmán. Prensa PMI.