Durante el mes de enero de este 2022, la Comisión de la Universidad de Los Andes contra la Violencia de Género (ULA Mujer) y el Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad de Los Andes (ODH-ULA) registraron 24 casos de violencia basada en género en la región andina. 17 ocurrieron en el estado Mérida -que incluyen dos femicidos-, 4 casos en el estado Trujillo y 3 en el estado Táchira.

Los casos registrados constituyen 8 de los 21 tipos de violencia que están tipificados en la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una vida libre de violencia, publicada en 2015 y reformada en 2021. Los tipos encontrados en los 24 casos documentados son: violencia psicológica, acoso u hostigamiento, amenaza, violencia física, violencia familiar, violencia sexual, trata de mujeres, niñas y adolescentes, y femicidio.

Este registro se hizo tomando en cuenta publicaciones de medios de comunicación regionales, en cuentas en redes sociales de cuerpos de seguridad de la región y en cuentas personales de periodistas que cubren sucesos en la zona andina. ULA Mujer y el ODH-ULA hacen énfasis en que esta documentación incluye solo aquellos casos que se hacen públicos, a sabiendas de que muchas mujeres no denuncian a sus agresores y de que otras, que sí lo hacen, no reciben atención oportuna y adecuada por parte de los organismos estatales competentes.

Dos femicidios en Mérida

La madrugada del primero de enero de este año, Mairoby Tahiri Villarreal Díaz, de 20 años de edad y madre de dos niñas, fue asesinada con arma de fuego presuntamente por su expareja, quien actuó con la complicidad de dos hermanos –ya detenidos-, según adelantan las investigaciones policiales en curso. Christian Piero Rojas Parra, principal sospechoso, permanece prófugo de la justicia. Autoridades señalan que pudo haber huido a Colombia.

Este caso, además de constituir un femicidio, dejó a dos niñas huérfanas y cuatro víctimas por extensión: ellas y los progenitores de Villarreal, quienes quedaron a cargo de sus nietas. El equipo jurídico del ODH-ULA representa jurídicamente a estas víctimas, quienes aún esperan que se haga justicia.

A finales de mes, otra mujer perdió la vida a manos de su pareja en Mérida. El 27 de enero funcionarios del Cuerpo de Bomberos del estado Mérida hallaron el cadáver de Adelaida Karina Rojas Saavedra, de 37 años de edad, al interior de un apartamento donde la víctima vivía con su victimario y un hijo de ambos, de apenas 3 años. Junto a ella se encontraba el niño y el cuerpo sin vida de su asesino, Carlos Alexander Rivas Peña, quien se suicidó luego de asfixiarla. Los bomberos encontraron en el sitio una carta escrita por Rivas, quien confiesa su crimen y alega infidelidad de ella como causa.

Este femicidio, además de dejar a otro niño huérfano, esta vez de madre y padre, muestra la violencia de género como signo de machismo que revictimiza a la mujer al pretender su agresor justificar su crimen por una presunta infidelidad de ella. Además de investigar y hacer justicia en este caso y en todos en los que se comete violencia basada en género, es responsabilidad del Estado venezolano desarrollar políticas públicas que eliminen las características de machismo que por siglos han sido normalizadas socialmente.

Tres mujeres desaparecidas

Además de los 24 casos registrados, resalta la desaparición de otras tres mujeres, entre ellas una menor de edad. Dos desaparecieron en Táchira y una en Mérida. Hasta la fecha de publicación de esta nota, no hay nueva información sobre el curso de estos casos.

El 2 de enero de este año, Rosa Angélica Ramírez Castellanos, de 27 años de edad, desapareció. Residía en el sector Vega de Aza, municipio Córdoba del estado Táchira. Ramírez tiene una condición de infantilismo leve que mantiene controlada con medicamentos.

De acuerdo con sus familiares, Ramírez salió de su casa ese día y no volvió. “Generalmente avisaba para dónde iba y si se iba a quedar en casa de algún familiar o amigos, por ejemplo, en San Cristóbal, siempre lo informaba y llevaba ropa. Esta vez no fue así. Sólo se llevó un bolso de mano contentivo de sus documentos”, reseña el Diario La Nación.

El 11 de enero Luiris Daniela Ledesma Castro, de 19 años de edad, salió de su casa ubicada en la aldea La Mulata, municipio Pedro María Ureña del estado Táchira. Vecinos informaron a Diario La Nación que Ledesma iría a la ciudad colombiana de Cúcuta, pero nunca regresó. La joven es madre de un niño de 4 años.

Al día siguiente, el 12 de enero, en Mérida fue reportada como desaparecida Heliany González, de 16 años de edad. “La adolescente fue vista por última vez este miércoles en la mañana, cuando salió de su residencia, ubicada en el pasaje Miranda del barrio La Milagrosa, en el municipio Libertador de la entidad merideña”, indica la publicación de un periodista local.

ULA Mujer y el ODH-ULA rechazan cualquier acción que constituya violencia de género y muestran su preocupación por la permanente normalización de hechos que denigran a las mujeres y las hacen más vulnerables que los hombres. Exhortamos al Estado venezolano a no solo promulgar y sancionar leyes, sino a desarrollar políticas concretas enfocadas en la prevención, educación y orientación a las posibles víctimas.