Con unas pancartas dónde se dejaron leer las interrogantes ¿Y dónde están los jóvenes? ¿Dónde están los buenos? a propósito de conmemorarse este 12 de febrero el día de la juventud y la dirigencia estudiantil merideña llamó al despertar de la juventud venezolana.

Lesly Sánchez dirigente estudiantil del Movimiento Liberación 23 señaló que el movimiento Estudiantil articulado e integrado por Mov 13, Fau, avanzada universitaria, vente joven y Liberación 23 alzaron su voz para incentivar el despertar de la juventud merideña.

Agregó la dirigente que «Desde hace varios años para acá con mucha tristeza vemos cómo esa celebración por parte de las generaciones que quedamos aquí en Venezuela viene mermando, producto de que hoy vivimos una guerra que nos viene matando a la juventud de diferentes formas, de lo principal nos viene matando el futuro, la tiranía que instauró Chávez hasta la que hoy ostenta Maduro, es que sepulto por completo la esperanza de cualquier joven de salir adelante, de estudiar, de progresar, de optar a un buen vivir, cosa que llevo a muchos a protestar y exigir ese futuro».

Donde viene la otra muerte que se ha dado que es en las calles, cientos de nuestros hermanos han sido asesinados vil mente en el pavimento solo por tener un libro en la mano y un pensamiento libre, lo que ha traído como consecuencia que muchos de los que quedan aquí piensen en abandonar la patria, salir al exterior como desterrados, y en ese proceso hemos encontrado el odio de algunos extranjeros que les han cegado la vida por xenofobia, o el hambre de estar sin dinero en una tierra que no es la tuya los ha apagado poco a poco.

Agregó que «Es por eso que sin miedo decimos al mundo que hoy vivimos una tiranía que tal vez a la vista de muchos no sea como la de hace más de 200 años, una tiranía que se ha querido disfrazar de una opción política y social fallida, y con eso nos ha ido matando y desterrando por más de 20 años de nuestra tierra».

Pero aquí seguimos un grupo de jóvenes, en una resistencia continúa, sobreviviendo para pagar un alquiler y poder seguir en la ciudad, trabajando muchas veces sin poder estudiar para poder sobrevivir, con una economía dolarizada que se está comiendo cada día más la posibilidad de un futuro próspero, pero con la determinación de no callar y seguir elevando nuestra de voz protesta ante las injusticias.

Finalizó haciendo el llamado y la convocatoria a la reunificación y seguir tomando las calles, hoy tenemos más motivos que nunca para seguir adelante luchando por Venezuela.